google.com, pub-2213533823705536, DIRECT, f08c47fec0942fa0 Mi Viejo...decía Google+

No quiero Morirme...(Día internacional del Agua 22 de Marzo)




El día esplendoroso…  el  verde de los arboles  palidece…   la brisa acaricia nuestro rostro como un refresco fugaz ante el calor implacable.
El arroyo que desciende de la montaña refresca ligeramente la llanura y mis hijos deciden chapotear y sumergirse en sus recodos.
El susurro de un canto modulado por los golpes suaves del agua contra las rocas y sus barrancos me motivan a buscar una fiel sombra al lado de un pálido arbusto; mientras  José y Miguel bendicen la frescura del arroyo.
Adormitado por el arrullo de aquella melodía comienzo a escuchar el agónico coro que entre otras palabras decía:
-Soy el Agua que te aviva y en cada gota me desangro…solo pido que me cuides para este regalo seguirte dando…
...No quiero morirme como el palpitante corazón, que decrece su ritmo ante el avasallador aumento de la multitud indolente; que lo ahoga mientras sacia su sed bebiendo su ùltima Gota Irònicamente.

                                                                              Autor:  Historiasy

Los Diez Mandamientos de la Mujer !

Los diez Mandamientos de la Mujer, creados por la Mujer.

1. Mi Libertad no se termina cuando me uno a alguien.


2. Como mamá‬ no educo ni machos ni sumisas.



3. Nunca me quedaré callada si algo no me gusta.



4. No aceptaré ningún tipo de violencia en mi contra.

5. Nunca me traicionaré dejando de ser quien soy.

6. Nadie,ni siquiera mi pareja, tocará mi cuerpo‬ si yo no 
quiero.

7. Trabajaré para no depender económicamente de alguien.

8. Las mujeres quedadas no existen, yo decido si casarme o no.

9. No haré sola el trabajo del hogar‬ y eso no me hace ser     mala mujer.

10. No aguantaré a ningún hombre solo para que mis hijos     tengan un padre. 

LA URRACA DISFRAZADA (Leon Tolstoi)

La urraca, viendo con envidia lo bien tratadas que eran las palomas domésticas. Fué, pues, al molino y, en un descuido del molinero, se cubrió de harina, y de un vuelo se presentó en el palomar. 
 

Las palomas, creyéndola de su especie, la recibieron sin recelo. Se sentía feliz. Pero de pronto olvidó su papel y exhaló un graznido. Las palomas consternadas con aquel grito, tan poco semejante a un arrullo (el ruido que hacen las palomas), se lanzaron en grupo contra ella y la echaron de allí a picotazos.
Un tanto corrida, volvió entonces al lado de los suyos. Pero éstos, al verla enharinada, se horrorizaron. Que extraño bicho es este? Fuera de aquí!!! Con un furioso coro de graznidos la expulsaron también.